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El Instituto Max Weber y la Fundación Mylan para la Salud preparan el estudio ‘La atención psicológica al paciente adulto de cáncer en España’

  • Pese a estar presente en la estrategia nacional, la atención psicológica de estos pacientes supone una importante área de mejora

Madrid, 11 de julio de 2018. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el cáncer es la segunda causa de muerte en España (27,5%) y la tercera causa de estancia hospitalaria. Además, se estima que padecen esta enfermedad más de 220.000 personas en nuestro país[i]. Este devastador conjunto de patologías que se engloban bajo la misma palabra, cuyas cifras mantienen una tendencia al alza, no sólo tiene secuelas físicas en las personas que lo padecen, sino, además, y de forma muy notable, en el ámbito psicológico. En este sentido, y con el objeto de concienciar a la sociedad acerca de una necesaria intervención psicológica en estos casos, el Instituto Max Weber, con el apoyo de la Fundación Mylan, ha puesto en marcha el estudio ‘La atención psicológica al paciente adulto de cáncer en España’.

El proyecto, que implicará una consulta a todos los Jefes de Servicio de Oncología, estará avalado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR). Asimismo, entidades como la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (COP) y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), “han manifestado su apoyo a esta iniciativa para que el soporte psicológico a los pacientes adultos con cáncer pueda extenderse a todos los hospitales”, tal como señala Santiago Pérez Camarero, Director del Instituto Max Weber”.

Javier Anitua, Director de la Fundación Mylan para la Salud señala que “para la Fundación Mylan es importante patrocinar un estudio que pretende impulsar las mejores prácticas en la asistencia psicológica a los pacientes en una enfermedad que requiere especial sensibilidad en este aspecto para lograr combatirla eficazmente”.

Además, desde el propio Instituto apuntan que, frente a la creciente incidencia del cáncer, la prevención, el diagnóstico precoz y los avances terapéuticos están permitiendo una reducción progresiva de la mortalidad en algunos de sus tipos. Sin embargo, en el alto porcentaje de los casos en los que la curación aún no es posible, la estrategia actual se orienta a ralentizar el avance de la enfermedad y convertir el cáncer en un proceso crónico. “La cronificación, como pacto entre la curación y la muerte, supone que muchos pacientes deben habituarse a vivir con la enfermedad durante años. La lucha contra el cáncer no se libra ya solo en los hospitales, sino también en los hogares y en la vida de los pacientes”, explica Santiago Pérez Camarero.

En este sentido, agrega, “el sistema sanitario debería actuar no solo en la prevención y el tratamiento del cáncer, sino también en el apoyo psicológico para los pacientes y familiares que lo padecen”, ya que el cáncer y su tratamiento tienen consecuencias emocionales, sociales y psicológicas para el paciente y sus familiares, y “el acceso a apoyo psicosocial adecuado tiene una gran influencia en la calidad de vida de los pacientes y en su capacidad para hacer frente a la situación”.

El primer documento de la Estrategia en Cáncer del Sistema Nacional de Salud, en 2006, ya recogía, en la línea de actuación de Calidad de Vida, una mención específica a la necesidad de facilitar asistencia psicológica al paciente y sus familiares, proponiendo como acción prioritaria promover el acceso a la atención psicooncológica de los pacientes y familiares que lo precisen, con objeto de detectar, evaluar y abordar respuestas con potencial psicopatológico y ayudar a enfocar y solucionar positivamente los problemas afectivos y personales que pudieran derivarse de la enfermedad y su cuidado. Sin embargo, desde el Instituto recuerdan que, tras más de una década, “este tipo de atención sigue estando ausente en una mayoría de servicios de oncología de los hospitales. La AECC y otras asociaciones y entidades sin ánimo de lucro cubren hoy una gran parte de estas carencias”.                                                             

 

[i] SEOM. Las cifras del cáncer en España. 2018. Pg. 7