Oncología

Cuándo someterse a pruebas de cribaje de cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal es una enfermedad en la que se forman células malignas en el colon o el recto. Este tipo de cáncer empieza en el sistema digestivo, también denominado sistema gastrointestinal.

El colon tiene cuatro secciones y el cáncer puede empezar en cualquiera de ellas o en el recto. La pared de cada una de estas secciones y del recto posee varias capas de tejidos. El cáncer colorrectal empieza en la capa interna y puede crecer a través de algunas o todas las otras capas. El estadío del cáncer depende principalmente de cuál de dichas capas esté afectada.

En la mayoría de casos, el cáncer colorrectal se desarrolla lentamente durante años. Muchos de estos cánceres empiezan como un pólipo – una masa de tejido que se proyecta dentro del colon. La extirpación temprana del pólipo puede prevenir su transformación en cáncer.

El cáncer colorrectal metastático es un cáncer que empieza en el colon o en el recto y se disemina a través de los ganglios linfáticos de la zona a otras partes del cuerpo. El cáncer colorrectal metastático también se denomina “enfermedad avanzada” y se conoce como cáncer colorrectal de estadío IV.

Incidencia y prevalencia

A nivel mundial, el cáncer colorrectal es el tercer tipo más común de cáncer en el hombre y el segundo más frecuente en la mujer.

En el año 2002 se diagnosticaron en el mundo más de un millón de nuevos casos de cánceres colorrectales, suponiendo más del 9% de todos los nuevos casos de cáncer.

En el 2006, se estimaron 307.432 nuevos casos de cáncer colorrectal en la Unión Europea.

Las tasas más bajas se hallan en Grecia y las mayores en la República Checa.

En Europa, la incidencia de cáncer colorrectal está aumentando, especialmente en el sur y este de Europa, donde inicialmente las tasas eran inferiores a las del oeste europeo.

Factores de riesgo

Los investigadores han hallado varios factores de riesgo que contribuyen al cáncer colorrectal:

  • Edad: la probabilidad de tener un cáncer colorrectal aumenta tras los 50 años. Nueve de cada diez personas diagnosticadas de cáncer colorrectal son mayores de 50.
  • Historia familiar de pólipos, síndrome o cáncer colorrectal. Antecedentes de enfermedades asociadas con la presencia de este cáncer o distintas formas de enfermedad intestinal pueden aumentar el riesgo. Las personas con dichos antecedentes tienen que hablar con su médico para determinar si deberían someterse a pruebas de cribaje de cáncer colorrectal.
  • Tabaco: La evidencia sugiere que fumar aumenta a largo plazo el riesgo de cáncer colorrectal.
  • Alcohol: El uso moderado de alcohol (cuatro o más consumiciones por semana) se ha asociado a cáncer colorrectal.
  • Dieta, obesidad e inactividad física: La actividad física regular está asociada a numerosos beneficios, incluyendo un menor riesgo de cáncer colorrectal. El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo de cáncer colorrectal, incluso con una actividad física apropiada. Además, una dieta rica en grasas, especialmente grasa procedente de carne roja, puede incrementar el riesgo de cáncer colorrectal.

Signos y síntomas

Las causas de síntomas intestinales pueden ir desde problemas menores como infecciones, hemorroides o enfermedad intestinal inflamatoria hasta enfermedades más graves como la inflamación del colon o el cáncer. Los signos y síntomas específicos pueden incluir:

  • Cambio en los hábitos intestinales como diarrea, estreñimiento o últimamente, estrechamiento de las heces.
  • Tener la sensación de de necesidad de defecar y que el vaciado no ha sido completado.
  • Sangrado rectal o sangre en las heces.
  • Dolor abdominal en forma de retortijones o constante
  • Debilidad y fatiga

Cribaje (screening)

El riesgo individual de cáncer colorrectal puede reducirse sometiéndose a programas de cribaje poblacionales. Estos programas varían entre países y pueden incluir:

  • Test de sangre en heces (TSH) o test inmunoquímico fecal
  • Sigmoidoscopia flexible: un sigmoidoscopio es un tubo con luz que se coloca en la parte inferior del color a través del recto. Esto permite al médico ver el interior del recto y parte del colon en busca de posibles pólipos o cáncer.
  • TSH más sigmoidoscopia flexible
  • Enema de bario de doble contraste
  • Colonoscopia, considerada el “estándar de oro” para el cribaje de cáncer colorrectal.

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