Noticias

Una muestra de sangre para detectar el cáncer

Las últimas técnicas de secuenciación genómica permiten que las técnicas de diagnóstico molecular encuentren los rastros genéticos de la génesis tumoral en pequeñas muestras de sangre. Un test experimental desarrollado en la universidad de Umea (Suecia) puede detectar, clasificar y localizar cánceres mediante el análisis de una sola gota de sangre. Este nuevo método, que analizar el ARN de las plaquetas sanguíneas, ha demostrado en los primeros ensayos la capacidad de detectar tumores con una precisión del 96%. 

Detección temprana del cáncer

La detección temprana del cáncer es vital para poder tratarlo con éxito. Este nuevo test podría hacer obsoleto el método estándar invasivo de tomar muestras de tejido en cáncer de pulmón o en otros tipos de cánceres. Las biopsias basadas en muestras de sangre tienen un enorme potencial para mejorar la detección temprana del cáncer. El test diseñado por los autores detecta el perfil de ARN de las plaquetas de sangre educadas por tumor (TEP, siglas inglesas de Tumor-educated blood platelets). Estas plaquetas cumplen un papel principal en las respuestas sistémicas y locales al crecimiento tumoral, lo cual altera su ARN.

Los autores del estudio analizaron muestras de sangre de 283 individuos, de los cuales 228 tenían algún tipo de cáncer y 55 no presentaban evidencia. Al comparar los perfiles de ARN de las muestras, los investigadores pudieron identificar la presencia de cáncer con una precisión del 96%. En test adicionales con el mismo método, los investigadores pudieron localizar el origen de los tumores con una precisión hasta ahora no superada del 71% en pacientes con tumores diagnosticados de pulmón, pecho, páncreas, cerebro, hígado, colon y recto. Las muestras fueron subdivididas en función de las diferencias moleculares de cada tipo de cáncer, las cuales pueden ser de gran ayuda de cara a decidir el tipo de tratamiento a seguir para cada tumor. Asimismo, las TEP también permitieron identificar la presencia de tumores asociados a mutaciones genéticas como MET o HER2-positivo, KRAS, EGFR o PIK3CA.

El artículo ha sido publicado en noviembre en la revista Cancer Cell.

Imprimir el artículo