Enfermedades

Descubierta la vía genética que hace al melanoma resistente a la quimioterapia

Investigadores de la University of California han identificado el mecanismo que hace que el melanoma resista los efectos de la quimioterapia

Melanoma y quimioterapia

El melanoma es una variante de cáncer de piel particularmente agresiva. De hecho, el melanoma es el causante de un 75% de las muertes por cáncer de piel. El único tratamiento eficaz que se conoce para este tipo de cáncer es extirparlo antes de que alcance un grosor superior a 1mm. Según la OMS, el melanoma cutáneo causa cada año 48.000 muertes en todo el mundo. En España, los casos de melanoma aumentan cada año: en 2011, la incidencia media era de 2 casos por cada 100.000 habitantes. Esto supone un aumento de un 7% anual. Tomar el sol durante horas y sufrir quemaduras cutáneas, aumenta de forma exponencial el riesgo de sufrir cáncer de piel. Los dermatólogos afirman que tomar el sol, en especial en cabinas de rayos UVA, podría ser adictivo. De hecho, ya tienen ya una palabra para esta adicción: la tanorexia. Advierten que el concepto “bronceado seguro” es erróneo: cualquier cantidad de sol o de rayos UVA aumenta el riesgo de cáncer de piel.

El gen RhoJ

La causa de la gran mortalidad asociada a este tipo de cáncer es su resistencia al tratamiento quimioterápico. En este sentido, investigadores de la Universidad de California en Irvine han identificado una vía genética que inhibe el mecanismo celular para la detección de los daños en el ADN provocados por la quimioterapia, lo que refuerza la resistencia de las células a la quimioterapia. Este estudio ha sido publicado recientemente en la revista Cancer Research.

Los investigadores buscaron qué genes se encargan de controlar la resistencia a la quimioterapia de las células del melanoma. Identificaron RhoJ, un gen que normalmente participa en el crecimiento de las células sanguíneas. Cuando se producen daños en el ADN provocados por la quimioterapia, RhoJ activa un segundo gen, Pak1, lo que a su vez desencadena una cascada molecular que suprime la capacidad de la célula de detectar los daños, bloqueando así la apoptosis (muerte celular). Al “ignorar” los daños sufridos, las células tumorales no mueren, sino que siguen mutando y multiplicándose.

En otros tipos de cáncer, los daños en el ADN provocados por la quimioterapia deberían provocar la muerte de la célula. La capacidad de adaptarse y cambiar con rapidez es una muy destacada característica de este tipo de cáncer, lo cual hace que sea muy difícil de tratar.

Atacar esta vía genética podría ser un nuevo enfoque para tratar esta mortal variante de cáncer. Si pudiéramos encontrar la forma que desactivar esta vía, afirman los responsables del estudio, los tumores se volverían vulnerables a la terapia farmacológica (quimioterapia) que hemos estado usando durante las últimas décadas para tratar con éxito otros tipos de cáncer.

El siguiente paso, afirman los autores, será comenzar a explorar métodos para inhibir los genes encargados de “ignorar” los daños al ADN.