Enfermedades

Virus contra el Cáncer

Científicos británicos investigan la posibilidad de emplear virus para combatir el cáncer. Científicos de la Universidad de Leeds y del Instituto de Investigación del Cáncer de Gran Bretaña han descubierto que cuando un virus anti cancerígeno es inyectado en el torrente sanguíneo, este “cabalga” en las células sanguíneas para eludir los ataques del sistema inmunitario, pudiendo así llegar a los tumores cancerígenos, donde comienza a destruir células cancerosas. Este descubrimiento abriría el camino a futuras “terapias virales” contra el cáncer

Al igual que los virus bacteriófagos, de los que se sabe que atacan a cierto tipo de bacterias patógenas y que han sido investigados desde hace más de un siglo para combatir ciertas enfermedades infecciosas, existen ciertos tipos de virus, como por ejemplo los reovirus, que atacan preferentemente células cancerosas. Además, su presencia también estimula al sistema inmunitario para atacar a los tumores.

El empleo de los llamados “virus oncológicos” sería una nueva terapia experimental en fase de ensayo. En la actualidad se están llevando a cabo los primeras pruebas de “terapia viral” para el tratamiento de enfermos de cáncer.

Hasta ahora, el problema de este tipo de tratamientos radicaba en cómo llevar los virus hasta los tumores sin activar al sistema inmunitario para que los destruya. Una forma de hacerlo sería inyectarlos directamente en los tumores, pero tal cosa es difícil de hacer debido a que algunos tumores están en lugares de difícil acceso como en el interior de los pulmones, hígado, estómago o páncreas. Otro posible método sería inyectar el virus directamente en el torrente sanguíneo del paciente; no obstante, los científicos lo habían descartado de inicio, pues se creía que el sistema inmunitario detectaría y eliminaría al virus antes de que pudiera alcanzar el tumor. No obstante, cuando se experimentó inyectando el virus en el torrente sanguíneo de enfermos terminales de cáncer colorrectal, para sorpresa de los investigadores el virus consiguió evitar el sistema inmunitario “refugiándose” y desplazándose en los glóbulos rojos de la sangre.

Este experimento, cuyos resultados fueron publicados el pasado 13 de junio en la revista Science Translational Medicine, se llevó a cabo en diez pacientes de cáncer colorrectal avanzado que se había extendido al hígado. Todos los pacientes estaban en espera de una operación para extirpar los tumores. En las semanas previas a la intervención, todos los pacientes recibieron hasta un máximo de cinco dosis del reovirus. Tras analizar muestras de sangre de los pacientes, los investigadores vieron que el virus se había asociado con las células sanguíneas. Muestras posteriores demostraron que el virus ya no estaba en la sangre, sino que se había acumulado en los tejidos del hígado, pero tan sólo en el tejido tumoral, y no en el tejido sano. Estas muestras demostraban que el virus había “viajado” directamente hasta el tumor una vez inyectado en el torrente sanguíneo.

Los autores del estudio consideran que si se pudieran desarrollar tratamientos en base al reovirus, este podría emplearse para tratar una amplia gana de tumores. Los reovirus atacan específicamente a los células cancerosas pero no a las células sanas, por lo que un tratamiento en base al reovirus reduciría de forma significativa los efectos secundarios que tienen los tratamientos actuales de quimioterapia.